

"No pares, calma tu sed"
CAPÍTULO 1.2.2
-Karla despierta- Decía Anthony –Ya casi llegamos-. Karla con un poco de pereza se levantó lentamente, a lo lejos veía su siguiente parada, Predeal, dando un pequeño brincó se acomodo en su asiento, no le gustaba viajar en avión por la incomodidad, pero, esta vez, era urgente que lo hiciera…
-¿Estas seguro?- Volvió a preguntar; Karla, tenía la piel pálida, sus labios más rojos de lo común, su cuerpo daba la impresión de debilidad, su cabello de un castaño más oscuro que en un principio, pero sus ojos, seguían con el mismo color café, ellos no habían perdido su dulzura… El avión estaba a punto de aterrizar y Anthony aún seguía perdido en su mundo, pensando si valió la pena todo este viaje.
-Respóndeme, por favor- Dijo con dulzura mientras su mano rozaba el rostro… Anthony la tomó y con un beso le dijo –Esperemos, simplemente tengamos fe-
-Fe, me basta con estar contigo para estar bien- Pensó Karla mientras lo miraba con esa cara la cual decía mucho, pero a la vez lo ocultaba todo…
Al aterrizar notaron el frío invierno que azotaba a la ciudad, Anthony la abrazó, sintiendo el mismo frío en la piel de su amada…
-Tenemos que buscar un hotel- Le dijo y poco a poco caminaron fuera del aeropuerto…
-¿Crees que pueda curarme?- Le dijo Karla –Dime la verdad-
-Mi vida, yo se que el amor lo puede todo- Dicho esto caminaron hacia un taxi cercano.
Han pasado alrededor de dos horas desde que llegaron, el hotel les dejaba por fin descansar…
-Tenemos que dormir, mañana será un arduo día- Dijo mientras se recostaba en su cama. Karla no respondía, se había quedado fija mirando hacia las montañas, cerca de esa construcción similar a un castillo.
-¿Qué te sucede amor?- Dijo mientras se disponía a abrazarla…
-¡Detente!- gritó Karla mientras tapaba sus oídos y se dejaba caer al frió suelo -¡POR FAVOR!- Gritó
Anthony desesperado quiso detenerla, pero, fue azotado por lo que parecía haber sido un ala, estrellándose cerca de un anaquel. – ¡Amor responde!- Gritó con desesperación. Karla se levantó y corrió hacia la salida dejando en la habitación a Anthony…
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Al llegar a su casa Vince recibió uno de los típicos sermones de su madre, desesperada por no haberlo visto toda la noche, este, simplemente hizo caso omiso de las advertencias de su progenitora y rápidamente fue a su habitación.
Mirando el techo pensaba en las palabras de Jonnathan, “Ellos me obligaron a matarla” fue lo que le dijo mientras lo dejaba en el pórtico de su hogar, “Yo nunca lo quise hacer”.
-No entiendo nada- Dijo –Pero, si es cierto, algún día tendré que matar a la persona que amo-
En ese momento sus ojos se cerraron y cayó en un profundo sueño…
Horas más tarde un ruido en su habitación hizo que despertara, el estaba ahí, tan sonriente como siempre…
-¿Por qué huiste?- Dijo Leonard -Me tenías preocupado-
-Déjame en paz- Respondió de manera grosera…
-Tengo que hablar contigo- Dijo –¿Podemos dar un paseo?-
Vince no respondió, sin embargo se levantó y cambió… Ya fuera Leonard empezó a hablar.
-He estado investigando- Dijo
-¿Qué cosa?- Preguntó incrédulo
-Sobre lo tuyo, creo que no solo te pasa a ti- Vince quedó conmocionado, no sabía que decir, para el era suficiente tener que ser un fenómeno como para saber que quizá había más como el…
-Que fue lo que averiguaste-
-Que quizá en esta misma ciudad hayan más, digo, leí los diarios de hace 30 años hasta los actuales, y siempre se ven ataques a personas para extraer su sangre, muchos dicen que es una secta fanática, otros que es simplemente un animal, pero lo cierto es, que está sucediendo-
-Quizá fui yo quien ataco a todas esas personas-
-No lo creo- Dijo –Las personas han asegurado que quien los atacó fue una mujer-
-Ya veo- Dijo mientras comenzaba a caminar, errante hacia la montaña…
-¿Por qué quieres ir por aya?- Preguntó Leonard
-Yo no voy a ninguna parte-
-Bueno, lo digo porque en lugar de seguir el camino te estas desviando a ese sendero-
-Si quieres sígueme- Le dijo, Leonard le hizo caso… Caminaron por varios minutos, adentrándose más al oscuro bosque…
-DEJAME EN PAZ- Se escuchó un gritó a lo lejos…
-¡¿Qué sucede?!- Dijo Vince mientras corría siguiendo la voz, detrás de él Leonard lo seguía…
-DEJAME SOLA, VETE- Se escuchaba…
Cuando Vince llegó encontró a Karla, tirada en el suelo, consternada y nerviosa por algo que quizá ni ella misma entendía…
-¿Qué te sucede?- Preguntó Vince, pero ella parecía no reaccionar, poco a poco el se sintió mareado, sin notarlo cayó lentamente al igual que Karla en un profundo sueño…
-¿Dónde estoy?- Se preguntaba mientras solo notaba casas que parecían salir de un cuento de terror… -¿Qué es este lugar?-, a lo lejos Karla miraba al infinito, perdida, sin saber que hacer.
-OYE, espera- Dijo cuando esta empezó a correr… Poco a poco Vince sentía como todo daba vueltas, y en un parpadeo vio tres extraños seres…
-Déjenme en paz- Dijo Karla –Yo nunca le haría algo así-
Uno de los seres habló –Es tu destino, tienes que matarlo si verdaderamente lo amas, o, lo apartaremos de tu lado-
-¿Por qué?-
-Porque tú llevas esa maldición-
-¡NO LOS ESCUCHES!- Gritó Vince… Karla volteó a mirarlo, los seres se movieron rápidamente hacia el…
-Veo que tú eres otro- Dijo el que estaba más cerca –Bueno, por lo visto no tienes a nadie aún, pero, veo que muy pronto sí-
-¡Aléjense!- Gritó Vince mientras corría hacia Karla…
-Es inútil- Dijo –Pueden correr, pero, no pueden huir de lo que les espera. Solo para que lo sientan…- Dijo el ser mientras sus manos se convertían en garras que se dirigían hacia Karla. Vince dio un salto poniéndose delante de ella, las grandes garras los atravesaron a ambos…
-Amor- Decía Anthony desesperado –Dime algo- Poco a poco los ojos de Karla se abrían, al lado de el estaba leonard y del otro lado una chica que había escuchado los gritos… Vince despertó también, notando a los extraños, Leonard sostenía su mano.
Los ojos de carla estaban inyectados en sangre, al igual que los de Vince, de un salto ambos se dirigieron hacia la chica, esta dio un grito mudo, quedando congelada, mientras veía los grandes colmillos de los dos vampiros que estaban dispuestos a tacarla…
Sangre corrió inmediatamente, Leonard y Anthony habían tomado a Vince y Karla respectivamente, estos, mordieron a Leonard su brazo y a Anthony su pecho…
Anthony abrazó llorando a Karla mientras decía lentamente –No pares, calma tu sed-












1 comentarios:
waaa!!!! apenas ahora tengo tiempo de ctualizarme en tus escritos!!! están buenisimos!!!!
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